Drolma se alza en un lugar privilegiado de la ciudad de Barcelona, en el Paseo de Gracia, en un espacio gastronómico elegante, que exhala refinamiento y discreción.
El chef Fermín Puig nos presenta una cocina altamente sabrosa, de técnica impecable y presentada en servicios de un alto nivel, en justa correspondencia con el marco que la acoge.